Los mejores consejos que hemos podido encontrar sobre cómo conseguir un trabajo

La mayoría de los consejos sobre cómo conseguir un trabajo son bastante malos:
- CollegeFeed sugiere que “tengas confianza en ti mismo” como primer consejo para una entrevista, lo que es un poco como sugerir que “seas empleable”.
- Muchos asesores dicen cosas como “límpiate las uñas y da un apretón de manos firme”.
- Uno de los vídeos sobre entrevistas más populares de YouTube, con más de 8 millones de visitas, recomienda que de ningún modo debes sentarte hasta que el entrevistador te invite explícitamente a hacerlo.
¿Quién podría recuperarse del error de sentarse unos segundos antes de tiempo?
A lo largo de los años, hemos cribado muchos malos consejos para encontrar los que de verdad son buenos. También hemos proporcionado asesoramiento personalizado a miles de personas que solicitan empleo y nosotros mismos hemos contratado a unas 30 personas, por lo que hemos visto lo que funciona desde ambos lados. A continuación, resumiremos lo que hemos aprendido.
La idea clave es que conseguir un trabajo consiste en convencer a alguien de que tienes algo valioso que ofrecer. Por lo tanto, debes centrarte en hacer aquello que a los empleadores les resulte más convincente. Por eso, en lugar de enviar muchos currículums, céntrate en conseguir recomendaciones y en demostrar que puedes hacer el trabajo. Sigue leyendo para obtener una guía paso a paso.
Tiempo de lectura: 25 minutos
Resumen
- Conseguir un trabajo es un proceso de ventas. Ponte en el lugar del empleador y haz lo que le resulte más convincente.
- Busca muchas alternativas, especialmente pidiendo que te presenten.
- Demuestra que puedes hacer el trabajo poniéndolo en práctica. Realiza un proyecto antes de la entrevista, explica exactamente cómo puedes resolver sus problemas o busca primero un puesto relacionado.
- Una vez que consigas una oferta, aprovecha para negociar.
- Haz lo que sea necesario para mantenerte motivado, como comprometerte públicamente a postularte a un puesto al día o buscar un compañero de búsqueda de empleo.

Seamos francos. No tienes derecho a un trabajo, y la contratación rara vez es justa. Más bien, conseguir un trabajo es, en el fondo, un proceso de venta. Tienes que convencer a alguien para que te dé responsabilidad y un salario, e incluso ponga en juego su reputación, a cambio de resultados.
A continuación enumeramos los consejos clave para cada etapa del proceso de “venta”:
- Encontrar oportunidades (o alternativas).
- Convencer a los empleadores (o conversión).
- Negociación.
La idea central es pensar desde el punto de vista del empleador y hacer lo que a este le resulte más convincente.
Mientras que el resto de esta guía trata sobre cómo averiguar qué trabajo es mejor para ti y para el mundo, aquí nos centramos en los aspectos prácticos de poner en marcha tus planes. Ten en cuenta que no tiene sentido utilizar tus dotes de vendedor para conseguir un trabajo en el que no serías bueno: no estarás satisfecho y, si tu rendimiento es peor que el del siguiente mejor aspirante, tendrás un impacto negativo.
Pero hemos escrito este artículo para evitar la situación contraria: hemos visto a demasiados candidatos excelentes que quieren tener un impacto positivo, pero no logran desarrollar todo su potencial porque no saben venderse.

Etapa 1: Alternativas
Una alternativa es cualquier oportunidad que pueda convertirse en un trabajo, como un puesto al que podrías postularte, un amigo que podría conocer una oportunidad o un proyecto paralelo por el que podrías cobrar.
Necesitas muchas alternativas
Entrevistamos a alguien que ahora es un destacado periodista de la NPR. Pero cuando empezó, se postuló a 70 puestos y recibió una sola oferta seria.
Esto ilustra lo primero que hay que saber sobre las alternativas: probablemente necesites muchas. Especialmente al principio de tu carrera profesional, probablemente te convendrá tener entre 20 y 100 alternativas para encontrar un buen trabajo, y es normal que te rechacen 20 veces.
De hecho, la duración media de un periodo de desempleo en Estados Unidos es de seis meses, así que prepárate para que tu búsqueda de empleo dure eso.a
Esto es especialmente cierto si te postulas a puestos de trabajo particularmente deseables y competitivos, que suelen ser más selectivos y, por lo tanto, suponen más alternativas.
Entre estos se incluyen la mayoría de los trabajos que abordan directamente los problemas graves de los que hablamos, en parte porque nos centramos en problemas desatendidos, de modo que no hay muchos puestos disponibles. Por ejemplo, si quieres trabajar en la prevención de pandemias catastróficas, pero solo encuentras 10 alternativas, eso (normalmente) no es suficiente para que sea probable que encuentres trabajo. Es posible que tengas que aplicar a puestos en otras áreas o carreras hasta que tengas al menos 30 alternativas.
Para agravar el problema, la suerte juega un papel muy importante. La mayoría de los empleadores no solo buscan competencia general, sino también a alguien que encaje con el equipo, la organización y los requisitos específicos del puesto. Además, tienen que tomar decisiones con muy poca información, lo que significa que cometerán muchos errores. Puedes tener mucho talento, pero por pura mala suerte no encontrar una oportunidad adecuada.
Si bien la mala suerte puede frustrar incluso a los mejores candidatos, a muchas personas les cuesta encontrar trabajo por falta de confianza. Conocemos a mucha gente que pensaba que nunca conseguiría un determinado trabajo, pero que no solo acabó consiguiéndolo, sino que además destacó en él.
Otros, en cambio, pecan de exceso de confianza. Hemos conocido a personas cuyo plan B era trabajar en una organización de altruismo eficaz, pero esos puestos también son muy competitivos, por lo que en realidad no son ningún plan B.
Por desgracia, es difícil saber si se tiene poca o demasiada confianza en uno mismo. Por eso es importante buscar tanto puestos de reserva como puestos ambiciosos:
- Los puestos de reserva son aquellos menos atractivos, pero que crees que es probable que consigas. Postularte a ellos reduce el riesgo de quedarte sin nada y tener ofertas puede mejorar tu posición negociadora.
- Los puestos ambiciosos son aquellos que crees que es poco probable que consigas, pero que sería estupendo conseguir, por lo que tienen un lado muy positivo.
Hacer todas estas solicitudes supone mucho trabajo. Ayuda tener en cuenta también que es una de las mejores formas de evaluar si encajas en una carrera profesional; de hecho, las solicitudes de empleo están diseñadas específicamente para evaluar el encaje lo más rápidamente posible. Esto significa que aprenderás mucho al presentar solicitudes, e incluso podrías descubrir una carrera totalmente nueva.
Buscar muchos puestos de trabajo es también una de las mejores formas de encontrar aún más oportunidades. Quizás un empleador no tenga vacantes, pero conozca a alguien que sí las tenga.
Cómo conseguir alternativas: no te limites a enviar tu currículum por correo electrónico, utiliza tus conexiones
Muchas grandes organizaciones tienen un proceso de solicitud estandarizado, como la Administración Pública del Reino Unido y Teach for America. Quieren que el proceso sea justo, por lo que no hay mucho margen de maniobra. En estos casos, simplemente envía tu solicitud.
Pero, ¿qué haces en todos los demás casos? El enfoque más obvio es enviar tu currículum a muchas empresas y postularte a los puestos que se publican en las bolsas de trabajo. Esto es a menudo lo primero que mencionan los asesores de carreras profesionales.b
Recomendamos hacerlo en algunas ocasiones —y tenemos nuestra propia bolsa de empleo—, pero el problema es que enviar tu currículum y responder a muchos anuncios de empleo en Internet tiene una baja tasa de éxito.
Richard Bolles, autor de What Color Is Your Parachute?, el libro de asesoramiento sobre carreras profesionales más vendido de todos los tiempos, estima que la probabilidad de conseguir un trabajo enviando tu currículum por correo electrónico a una empresa es de aproximadamente 1 en 1000.c Eso significa que (a menos que tu solicitud sea mucho más sólida que la media) necesitas enviar 100 currículums solo para tener un 10 % de posibilidades de conseguir un trabajo. Estimamos que responder a una oferta de empleo en una bolsa de trabajo tiene aproximadamente un 1 % de posibilidades de éxito.
Además, los puestos de las bolsas de empleo suelen estar estandarizados y son principalmente de grandes empresas, por lo que no incluyen muchos de los mejores puestos.
Las mejores oportunidades son menos competitivas porque están ocultas, a menudo en empresas pequeñas pero en rápido crecimiento, y personalizadas para ti. Necesitas una forma diferente de encontrarlas.
Ponte en el lugar del empleador. Los empleadores prefieren contratar a personas que ya conocen o, en su defecto, a través de recomendaciones, es decir, presentados por alguien que conocen.
¿Qué preferirías: una recomendación de alguien en quien confías o 20 currículums de personas que vieron tu oferta de trabajo en indeed.com? Es más probable que la recomendación funcione, porque la persona ya ha sido avalada. Requiere menos esfuerzo: cribar a 20 personas de las que no sabes nada es difícil. Las recomendaciones también provienen de un mejor grupo de candidatos: las personas más empleables ya tienen muchas ofertas, por lo que rara vez responden a las ofertas de empleo.
Por estas razones, muchos reclutadores consideran que las recomendaciones son el mejor método para encontrar candidatos.d
Pero los solicitantes de empleo suelen hacer las cosas al revés: empiezan por los métodos que menos gustan a los reclutadores.

Los solicitantes encuentran alrededor del 50 % de los puestos de trabajo a través de contactos, y muchos de ellos nunca se anuncian. Por lo tanto, si no aprovechas las recomendaciones, te perderás muchas oportunidades.
Además, hablar con personas del sector es la mejor manera de obtener información sobre cómo presentarte y cómo abordar las oportunidades. También es una de las mejores formas de evaluar tu aptitud personal, lo que te ayuda a centrarte en las mejores oportunidades.
Cómo conseguir referencias
Debes dominar el arte de pedir que te presenten. Hemos elaborado una lista de plantillas de correo electrónico que puedes utilizar.
A continuación, te damos algunos de los mejores consejos que hemos encontrado sobre cómo preparar una entrevista. También son útiles para conseguir alternativas mediante tu red de contactos. Si no estás buscando un trabajo en este momento, omite esta sección hasta que lo estés.
- En primer lugar, actualiza tu perfil de LinkedIn (o tu sitio web personal, etc.). No es porque vayas a recibir grandes ofertas de trabajo a través de LinkedIn, eso es bastante raro, sino porque las personas que estén considerando conocerte consultarán tu perfil. Centra tu perfil en tus logros más impresionantes. Sé lo más concreto posible, por ejemplo, “tercer puesto a nivel nacional”, “aumenté las donaciones anuales en un 100 %”. Elimina el resto. Es mejor tener dos logros impresionantes que dos logros impresionantes y tres mediocres. Añade enlaces a cualquier proyecto de tu portfolio que sea relevante para el trabajo.
- Búscate en Google y haz todo lo posible para que los resultados se vean bien (por ejemplo, elimina las entradas antiguas y embarazosas de tu blog). Aquí tienes una guía.
- Si ya conoces a alguien en el sector que pueda contratar gente, pídele una reunión para hablar sobre las oportunidades que existen. Esto es casi como ir directamente a una entrevista, saltándote todos los pasos de selección. Además, podrás pedirle información útil sobre la mejor forma de presentar tu candidatura y averiguar qué puestos podrían encajar mejor contigo. Recuerda que no es necesario que haya un puesto vacante: los empleadores a menudo crean puestos para la gente valiosa. Antes de la reunión, sigue los consejos que damos a continuación sobre cómo prepararse para las entrevistas.
- Si no los conoces tan bien, pídeles una reunión para obtener más información sobre los puestos de trabajo en el sector: una “entrevista informativa”. Si todo va bien, pídeles que te presenten a personas que puedan contratarte, lo que en la práctica equivale a obtener una recomendación de esa persona. No les pidas un trabajo si prometiste que sería una entrevista informativa.
- Cuando pidas que te presenten a gente, prepara una descripción específica, en una sola frase, del tipo de oportunidades que buscas. Un buen ejemplo sería: “un puesto de marketing para principiantes en una empresa emergente tecnológica del sector educativo”. Dos malos ejemplos: “un trabajo en software” o “un trabajo que se ajuste a mis habilidades”. Ser concreto facilita que a la gente se le ocurran ideas, así que es mejor pecar de específico que de general.
- Si los pasos anteriores no dan resultado, recurre a los contactos de tus contactos. Si tienes un buen amigo que conoce a alguien con capacidad para contratar, pídele directamente una recomendación. Lo ideal es pedírsela a alguien para quien ya hayas trabajado y con quien hayas tenido un desempeño excelente.
- Si tu contacto no puede recomendarte, pídele que te presente a personas del sector que sí puedan contratarte. Entonces volvemos a las entrevistas informativas.
- Para averiguar a quiénes conocen tus contactos, utiliza LinkedIn, X u otras redes sociales. Supongamos que quieres trabajar en Airbnb. Ve a LinkedIn y busca “Airbnb”. Aparecerá una lista de todos tus contactos que trabajan en Airbnb, seguida de los contactos de tus contactos que trabajan en Airbnb. Elige a la persona con más contactos mutuos y ponte en contacto con ella.
- Recuerda que, si tienes 200 contactos en LinkedIn y cada uno de ellos tiene 200 contactos que no se solapan con los de los demás, puedes llegar al menos a 10 000 personas utilizando estos métodos.
- Hay mucha gente en el grupo de LinkedIn 80.000 Horas que estará encantada de darte consejos sobre solicitudes y quizá pueda presentarte a alguien.
- Si aún no has conseguido nada, tal vez merezca la pena dedicar primero algo de tiempo a crear tu red de contactos en el sector. Lee nuestros consejos sobre cómo crear una red de contactos. Empieza por personas con las que tengas alguna conexión, como exalumnos de tu universidad y amigos de amigos de amigos. Probablemente, tu universidad pueda proporcionarte una lista de exalumnos que estén dispuestos a ayudar en cada sector. Seguramente haya algunos grupos interesantes a los que puedas unirte y conferencias a las que puedas asistir. Si no, siempre puedes recurrir a enviar correos en frío. Aquí tienes una guía para conseguir trabajo sin contactos. Aquí tienes una guía para encontrar la dirección de correo electrónico de cualquier persona.
Recuerda utilizar las plantillas cuando pidas que te presenten.
Reclutadores y anuncios
Preferimos las tácticas anteriores, pero puede valer la pena hablar con los reclutadores, que a menudo resultan más eficaces que las candidaturas espontáneas. Busca a aquellos que tengan una buena red de contactos en el sector que te interesa.
También puedes consultar las ofertas de empleo, lo cual a veces funciona y es, además, una forma útil de obtener ideas. En particular, echa un vistazo a nuestra bolsa de empleo, que recoge los mejores puestos que podemos encontrar para situarte en una mejor posición para abordar los problemas más graves del mundo.
Etapa 2: Conversión
Cuando hablas con alguien con poder para contratarte, ¿cómo lo convences?
De nuevo, piénsalo desde su punto de vista. Una vez, en 80.000 Horas, intentábamos contratar a un ingeniero web. La mayoría de los candidatos se limitaron a rellenar nuestro formulario de solicitud, mientras que uno nos envió una versión rediseñada de nuestro antiguo cuestionario de carrera profesional. ¿Qué solicitud resulta más convincente? La persona que envió el cuestionario se situó inmediatamente entre el 20 % de los mejores candidatos, a pesar de tener muy poca experiencia formal.
Los empleadores buscan varias cualidades. Quieren empleados que encajen socialmente, permanezcan en la empresa y no causen problemas. Pero lo más importante es que el empleador quiere estar seguro de que puedes resolver los problemas a los que se enfrenta. Si puedes demostrar que obtendrás los resultados que más valora el empleador, todo lo demás pasa a un segundo plano.
Entonces, ¿cómo puedes lograrlo?
Cuando el proceso está muy estandarizado
En estos casos, como Teach for America o muchos empleos públicos, tienes que pasar por el aro. Maximiza tus posibilidades averiguando exactamente en qué consiste el proceso y practicando precisamente eso. Por ejemplo, si se trata de una entrevista de competencias, averigua qué competencias buscan y pídele a un amigo que te haga preguntas similares. Algunas organizaciones del sector público publican las rúbricas que utilizan para evaluar a los candidatos.
Lo más útil que puedes hacer es encontrar a alguien que haya pasado recientemente por el proceso, preguntarle cómo funciona y, si es posible, practicar con esa persona los pasos clave. A veces hay libros que tratan exactamente sobre cómo presentar una solicitud.
Sin embargo, la mayoría de los empleadores no tienen un proceso totalmente estandarizado. ¿Qué haces en esos casos?
Si ya has hecho el mismo trabajo antes, solo tienes que practicar cómo contar tu historia. Pasa directamente a los consejos para la entrevista. Pero, ¿qué pasa si no tienes mucha experiencia relevante?
La idea básica es: simplemente haz el trabajo.
Simplemente haz el trabajo
La forma más poderosa de demostrar que puedes hacer el trabajo es, de hecho, llevar a la práctica parte de él. Y como vimos, hacer el trabajo es también una excelente manera de averiguar si puedes hacerlo bien, por lo que también te ayudará a evitar perder tu propio tiempo.
Aquí tienes cuatro formas de ponerlo en práctica.
Haz un proyecto para tu portafolio
Por ejemplo, si quieres ser escritor o periodista, intenta mantener un blog o una cuenta de X sobre un tema relevante. Si quieres ser ingeniero de software, publica proyectos en tu GitHub.
Incluye estos proyectos en tu página web personal o en tu perfil de LinkedIn. Menciónalos en tus solicitudes de empleo o durante las entrevistas.
El proyecto previo a la entrevista
El proyecto previo a la entrevista es lo que hizo el ingeniero web con nuestro cuestionario de carrera profesional. Para hacer tu propio proyecto:
- Averigua qué harías en el rol (esto ya te da una ventaja considerable).
- En concreto, averigua qué problemas tendrás que resolver para la organización. Para averiguarlo, probablemente tendrás que investigar un poco —aquí tienes una guía sencilla— y luego hablar con gente del sector.
- Dedica un fin de semana a elaborar una solución a estos problemas y envía un resumen de una página a un par de personas de la empresa con una invitación para hablar más.
- Si no recibes respuesta después de una semana, vuelve a contactarlos al menos una vez.
- Alternativamente, redacta tus sugerencias y preséntalas en la entrevista. Ramit Sethi llama a esto “la técnica del maletín”.
Damos más ejemplos en este artículo (una lectura de ocho minutos, de donde también tomamos el término “proyecto previo a la entrevista”).
Hablando desde nuestra experiencia personal, hemos supervisado cuatro años de procesos de selección competitivos en 80.000 Horas, y realizar cualquiera de estos proyectos te situaría inmediatamente entre el 20 % de los mejores candidatos (si tus sugerencias tienen sentido). Esto demuestra mucho entusiasmo, y la mayoría de la gente apenas sabe nada sobre el puesto al que se postulan.
Período de prueba
Si el empleador está indeciso, puedes ofrecerle un período de prueba de dos a cuatro semanas, tal vez con un salario reducido o como becario. Deja claro que, si el empleador no queda satisfecho al final, te irás con elegancia.
Solo plantea esto si el empleador está indeciso, porque podría parecer que te estás infravalorando.
Opta por un puesto cercano
Si no puedes conseguir el trabajo que quieres de inmediato, considera postularte a otro puesto en la organización; por ejemplo, un puesto como freelance o un puesto un nivel por debajo del que realmente quieres.
Trabajar en un puesto afín te da la oportunidad de demostrar tu motivación y tu encaje cultural. Cuando tu jefe tiene un puesto que cubrir, es mucho más fácil ascender a alguien con quien ya ha trabajado que iniciar un largo proceso de selección.
Solo asegúrate de que el puesto pueda conducir realmente al que quieres. Por ejemplo, a menudo vemos que la gente se postula a puestos operativos en organizaciones de investigación con la esperanza de convertirse más adelante en investigadores. Estos puestos requieren habilidades muy diferentes, por lo que se tratan como vías separadas, pero mucha gente preferiría dedicarse a la investigación. Esto significa que, aunque a veces funciona, es poco frecuente y puede resultar frustrante para ambas partes.
Cómo prepararse para las entrevistas
Si puedes demostrarle a un empleador que puedes resolver sus problemas, ya tienes mucho ganado y probablemente no necesites hacer una entrevista perfecta. Sin embargo, hay más cosas que puedes hacer para resultar aún más convincente.
A continuación, algunos de los mejores consejos que hemos encontrado sobre cómo prepararse para las entrevistas. También son útiles para generar oportunidades al establecer contactos. Si no estás buscando trabajo activamente en este momento, omite esta sección por ahora.
Cuando te reúnas con un empleador, haz muchas preguntas para comprender sus desafíos. Comenta cómo podrías contribuir a afrontarlos. Esto es exactamente lo que hacen los grandes vendedores. Una encuesta sobre ventas concluyó que “existe una clara asociación estadística entre el uso de preguntas y el éxito de la interacción”. Además, cuando se entrenó a los vendedores para que hicieran más preguntas, estos se volvieron más eficaces.e
Prepara tus tres argumentos de venta clave antes de las reuniones. Estos son los mensajes que intentarás transmitir durante la conversación. Por ejemplo: 1) Ya he realizado este trabajo con éxito anteriormente, 2) Estoy muy entusiasmado con esta empresa y 3) Tengo sugerencias sobre en qué podría trabajar. Escribirlos con antelación hace más probable que menciones lo más importante, y tres puntos es más o menos el límite de lo que tus interlocutores recordarán. Por eso este es un consejo habitual a la hora de presentar una idea de negocio. Si no estás seguro de lo que puedes ofrecer, hay un ejercicio de inventario al final del artículo sobre el capital profesional.
Céntrate en lo más impresionante. ¿Qué suena mejor: “Asesoré a Obama en materia de política energética” o “Asesoré a Obama en materia de política energética y he trabajado como profesor de secundaria durante los últimos tres años”? Muchas personas llenan sus currículums con todo lo que han hecho, pero normalmente es mejor elegir uno o dos de tus logros más impresionantes y centrarte en ellos. Suena mejor, es más probable que lo comentes y es más probable que tu público lo recuerde.
Prepara uno o dos datos y anécdotas concretos para respaldar tus tres mensajes clave. Por ejemplo, si estás aplicando a un puesto de ingeniero web, en lugar de decir “Soy muy trabajador”, prueba con “Tengo un amigo que dirige una organización que estaba a punto de aparecer en la prensa. Necesitaba crear un sitio web en 24 horas, así que nos quedamos toda la noche trabajando para crearlo. Al día siguiente descubrimos que se habían registrado 1000 cuentas nuevas”. En lugar de decir “Tengo muchas ganas de trabajar en este sector”, cuenta la historia de lo que te llevó a aplicar. Las historias y los detalles concretos son mucho más memorables que las afirmaciones abstractas.f
Piensa en cómo resumir lo que puedes ofrecer en una frase. Steve Jobs no vendió millones de iPods diciendo que eran un 30 % mejores que los reproductores MP3, sino con el eslogan “1000 canciones en tu bolsillo”. Tener un resumen breve y vívido facilita que otras personas te promocionen. Un ejemplo ideal sería algo como “Es el tipo que asesoró a Obama sobre política climática y quiere un puesto de investigador”.
Prepara las respuestas a las preguntas más probables. Escríbelas y luego practica decirlas en voz alta. Normalmente surgen las tres preguntas siguientes: (1) Háblame de ti: esta es una oportunidad para contar la historia de por qué quieres este puesto y mencionar uno o dos logros. (2) ¿Por qué quieres este puesto? y (3) ¿Qué preguntas tienes para nosotros? A continuación, el entrevistador suele añadir algunas preguntas sobre el comportamiento relacionadas con los rasgos que más le interesan. Estas suelen empezar con “Cuéntame alguna ocasión en la que…” y terminan con frases como: “demostraste liderazgo”, “tuviste que trabajar en equipo”, “tuviste que lidiar con una situación o persona difícil”, “fracasaste” o “triunfaste”. Puedes encontrar una lista de preguntas comunes en entrevistas aquí.
Practica la entrevista de principio a fin. Reúnete con un amigo y pídele que te haga cinco preguntas de entrevista, luego practica responder rápidamente. Si no tienes un amigo que te ayude, di tus respuestas en voz alta y ensaya mentalmente cómo quieres que salga. Pregúntate qué es lo más probable que salga mal y qué harás si eso ocurre.
Aprende. Después de cada entrevista, anota lo que salió bien, lo que podría haber salido mejor y lo que harás de manera diferente la próxima vez.
Mejora y adapta tu proceso
Aplicar a un trabajo es una habilidad difícil que lleva tiempo aprender.
Después de cada entrevista u otra interacción importante con un empleador, anota lo que salió bien, lo que podría haber salido mejor y lo que harás de manera diferente la próxima vez.
Si has hecho entre 5 y 10 entrevistas y no has pasado a la siguiente fase, es hora de hacer una reevaluación más exhaustiva. Es posible que estés cometiendo un error en tu forma de presentarte. Pide a alguien del sector (idealmente, alguien con experiencia en contratación) que revise tus materiales y haz una entrevista simulada con esa persona (o explícale lo que ocurrió en las entrevistas).
Del mismo modo, si has presentado más de 20 solicitudes y no te han invitado a ninguna entrevista, pide a alguien del sector que revise los materiales de tu solicitud.
Si no encuentras ningún error, es posible que estés postulándote a puestos que no encajan con tu perfil, por lo que deberías considerar un área o un puesto diferente.
Si has hecho 10 entrevistas y has llegado a las fases finales un par de veces, pero aún no has recibido ninguna oferta, sigue adelante. A menudo, entre 3 y 10 personas llegan a las fases finales, por lo que probablemente tendrás que hacer al menos cinco entrevistas en la fase final antes de recibir una oferta.
Por otro lado, si estás recibiendo ofertas con relativa facilidad, postúlate a puestos más ambiciosos.
Etapa 3: Negociación
La negociación comienza después de recibir una oferta, una vez que el empleador ha dicho que le gustaría contratarte.
La mayoría de las personas están tan contentas de conseguir un trabajo, o se sienten tan incómodas con la idea de negociar, que nunca lo intentan. Pero 10 minutos de negociación podrían suponer importantes beneficios durante el próximo par de años. Así que el mensaje clave es: plantéatelo de verdad.
Por ejemplo, podrías pedirle al empleador que iguale tus donaciones a organizaciones benéficas. Eso podría significar miles de dólares de donaciones adicionales al año, lo que haría que esos 10 minutos que dedicaste a negociar fueran de los más productivos de tu vida.
También podrías negociar para trabajar en un equipo determinado, tener un horario más flexible, trabajar a distancia o aprender ciertas habilidades. Todo ello podría marcar una gran diferencia en tu felicidad diaria y en tu capital profesional, y a menudo es más fácil de pedir que un salario adicional.
La negociación no es siempre apropiada. No lo hagas si has conseguido una oferta muy estandarizada, como muchos puestos en la administración pública, ya que no podrán cambiar el contrato. Tampoco lo hagas si solo eres ligeramente mejor que los demás candidatos o no tienes alternativas. Y, desde luego, no negocies hasta que el empleador te haya hecho una oferta, ya que no queda bien empezar a negociar durante la entrevista.
Sin embargo, creemos que se debe intentar negociar en la mayoría de los casos una vez que se tiene una oferta. Contratar a alguien lleva meses y consume mucho tiempo de gestión. Una vez que un empleador ha hecho una oferta, ha invertido miles de dólares en el proceso. El mejor candidato suele ser significativamente mejor que el segundo mejor. Esto significa que es poco probable que dejen escapar al mejor candidato por, digamos, un aumento del 5 % en los costos.
Es aún más improbable que retiren su oferta inicial por el hecho de haber intentado negociar. Si eres cortés, en el peor de los casos lo más probable es que se atengan a su oferta original.
La negociación es especialmente recomendable cuando tienes más de una buena oferta, porque entonces cuentas con una sólida posición de respaldo.
Cómo negociar
La idea básica es sencilla: explica el valor que aportarás a la empresa y por qué vale la pena que te ofrezcan los beneficios que deseas. A continuación, busca métricas objetivas y soluciones beneficiosas para ambas partes: ¿puedes renunciar a algo que le interese a la empresa a cambio de algo que te interese a ti? Por ejemplo:
- Otras personas con mi nivel de experiencia en este sector suelen cobrar 50 000 dólares y pueden trabajar desde casa dos días a la semana. Pero yo prefiero trabajar con ustedes. ¿Podrían igualar las condiciones de las otras empresas?
- Estoy muy motivado para aprender habilidades comerciales, por lo que me gustaría trabajar junto a la persona X. Esto me hará mucho más eficaz en el puesto dentro de unos seis meses.
Si tu posición es más débil, podrías negociar un futuro ascenso o un aumento de sueldo:
- Me gustaría trabajar para conseguir este [insertar nombre del puesto]. ¿Qué tendría que hacer en los próximos seis meses para lograrlo?
A continuación, pídeles que se comprometan a ello si cumples sus condiciones.
Negocia después de haber empezado
Una vez que empieces a trabajar, procura rendir al máximo y vuelve a negociar. La mayoría de los empleadores serán muy reacios a perder a alguien que ya está haciendo un trabajo excelente.
Ten en cuenta que la mayoría de las empresas tienen un proceso estándar de evaluación del rendimiento, así que espera a ese momento para hacer tu solicitud.
Aprende más sobre cómo negociar
Se ha escrito mucho sobre la negociación salarial, por lo que esto apenas roza la superficie. Aquí tienes una buena guía (30 minutos). Ramit Sethi (¡cuyo estilo no encajará en todas las situaciones!) también tiene consejos (vídeo de 14 minutos y guía en PDF gratuita a cambio de suscribirte al boletín). Si quieres profundizar más, echa un vistazo al libro Getting Past No de William Ury, quien desarrolló el curso de negociación en la Facultad de Derecho de Harvard.
Ten un plan para mantenerte motivado
Tu primera búsqueda de empleo puede ser una de las cosas más difíciles que hayas hecho nunca: probablemente nunca antes te habían rechazado 30 veces seguidas. Puede llevar meses de trabajo y es posible que tengas que hacer la mayor parte por tu cuenta. Puede hacer que las citas en línea parezcan fáciles.
Esto significa que tendrás que emplear todas las técnicas de motivación que conozcas en la búsqueda de empleo. Aquí tienes algunos consejos:
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Quizás el consejo más útil que han encontrado nuestros lectores es formar equipo con otra persona que también esté buscando trabajo, para compartir información sobre el progreso de cada uno, consejos y oportunidades. Como alternativa, puedes buscar a alguien que haya tenido éxito recientemente en una búsqueda similar y que esté dispuesto a reunirse contigo para darte consejos.
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Fíjate un objetivo muy específico —como hablar con cinco personas cada semana hasta que tengas una oferta—, comprométete públicamente y promete pagar una prenda si no lo cumples.
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Haz que sea más fácil afrontar los rechazos. Quizá podrías hacerte una tarjeta de fidelidad para sellarla cada vez que te rechacen y recompensarte con un helado cuando esté llena.
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Trátalo como un trabajo. Lo más probable es que vayas a hacer ese trabajo durante años, 40 horas a la semana, por lo que tiene sentido que te lleve más del 5 % de ese tiempo conseguir el puesto, lo que ya supone entre uno y dos meses de trabajo a tiempo completo. Cuanto más tiempo le dediques, mejores serán probablemente los resultados. Y si ahora mismo no tienes trabajo, tratar la búsqueda de empleo como un trabajo en sí mismo puede ayudarte mucho con la motivación. Empieza a las 9 de la mañana y trabaja hasta las 5 de la tarde.
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Aplica otros consejos sobre cómo motivarte. Por ejemplo, echa un vistazo al libro The Motivation Hacker de Nick Winter y a los consejos sobre productividad de nuestro artículo sobre cómo aumentar tu capital profesional en cualquier trabajo.
Echa un vistazo a nuestros consejos sobre diferentes trabajos
La mejor manera de conseguir un trabajo depende del tipo de trabajo que busques. Ve a nuestras reseñas de carreras profesionales y desplázate hasta el final del perfil para ver consejos personalizados para cada tipo de trabajo.
No volver a buscar trabajo
Tu búsqueda de empleo será cada vez más fácil a medida que acumules capital profesional.
Lo más importante que puedes hacer para mejorar tu situación es ampliar tu red de contactos, para así obtener mejores referencias. Tenemos consejos al respecto aquí y en el próximo artículo.
Una vez que tengas un trabajo, concéntrate en desarrollar habilidades sólidas y destacar en tu trabajo. El mejor marketing es el boca a boca: que sean los empleadores quienes te busquen a ti y no al revés. Si eres excelente en tu trabajo, la gente querrá recomendarte activamente a los empleadores, porque así les hacen un favor tanto a ellos como a ti. Lee nuestro artículo sobre capital profesional para descubrir cómo no tener que volver a buscar trabajo nunca más.
Conclusión
Conseguir un trabajo puede ser un proceso desagradable, pero si sigues los pasos de este artículo, te darás la mejor oportunidad de tener éxito. Y eso asegurará que alcances tu potencial para encontrar una carrera profesional satisfactoria y contribuir al mundo.
Aplica esto a tu propia carrera profesional
¿Cuáles son los tres pasos más importantes que debes dar para acceder a tus mejores opciones?
Intenta ser lo más específico posible. Algunos buenos ejemplos:
- Mantente en contacto con tu jefe de tu última pasantía.
- Envía 10 solicitudes.
- Conoce a tres personas del sector.
- Encuentra a alguien con quien buscar trabajo.
Los pasos clave probablemente consisten en hablar con gente.
¿Cuándo vas a hacer cada una de estas cosas? Muchos estudios han demostrado que escribir cuándo realizarás una tarea hace mucho más probable que la lleves a cabo; se denomina “intención de implementación”.
Sigue leyendo
O consulta un resumen de la guía completa de carreras profesionales.