80.000 Horas cree que solo una pequeña proporción de personas debería ganar dinero para donar a largo plazo

Una de las confusiones más comunes acerca de 80 000 Horas es que nos centramos exclusiva o predominantemente en ganar para donar. El objetivo de este artículo es aclarar que este no es el caso. Además, la proporción de personas para las que creemos que ganar para donar es la mejor opción ha disminuido con el tiempo.
Para hacernos una idea, hice una encuesta al equipo de 80 000 Horas con la siguiente pregunta: “En este momento, y en términos marginales, ¿qué porcentaje de los graduados con motivación altruista de una buena universidad, que están dispuestos a seguir cualquier carrera profesional, debería aspirar a ganar para donar a largo plazo?”. (Nótese que se trata solo de un sondeo informal para abordar la confusión mencionada; no representa una respuesta definitiva a esta pregunta).
Will: 15 % Ben: 20 % Rob: 10 % Roman: 15 %
En cambio, creemos que la mayoría de la gente debería dedicarse a actividades como la política, las políticas públicas, la investigación de alto valor, los emprendimientos con y sin ánimo de lucro y el trabajo directo para organizaciones de valor social elevado.
La confusión persiste por varias razones: cuando 80 000 Horas se lanzó por primera vez, pusimos un gran énfasis en la idea de ganar para donar como estrategia de marketing; es cierto que solíamos creer que al menos una gran proporción de personas debía aspirar a ganar para donar a largo plazo; ganar para donar es mucho más sencillo y memorable que nuestras otras recomendaciones; y es una idea controvertida, por lo que a los medios de comunicación les encanta centrarse en ella. Sin embargo, puede que haya sido un error dar demasiada importancia a esta idea.
Además, algo que complica el mensaje es que creemos que los trabajos adecuados para ganar para donar suelen ser excelentes perspectivas a corto plazo, ya que los trabajos que generan capital profesional suelen estar muy bien remunerados. Por ejemplo, a menudo recomendamos trabajar en consultoría después de graduarse. Si no tienes ni idea de lo que quieres hacer a largo plazo, la consultoría es una buena opción: obtienes una amplia red de contactos, una buena formación empresarial general, una buena credencial para tu currículum y es un trampolín hacia muchas otras carreras profesionales, como la política y las organizaciones sin ánimo de lucro. Además, la remuneración es buena, por lo que puedes empezar ganando para donar, con lo que tendrás un buen impacto social de inmediato.
Estas son las razones por las que creemos que menos personas deberían ganar para donar que en el pasado (Ben Kuhn tiene un excelente análisis de algunas de estas razones en el Effective Altruism Forum):
Muchas personas (i) quieren tener un impacto, pero solo de una manera que también les resulte personalmente agradable o que no perturbe sus otros planes de vida; (ii) no encuentran muchas carreras profesionales con impacto directo que les resulten agradables o prácticas; (iii) sí encuentran una carrera profesional con altos ingresos particularmente agradable y compatible con sus otros planes. Para esas personas, ganar para donar puede ser una gran opción. Pero esto podría significar que las personas que están dispuestas a seguir cualquier carrera deberían optar por una opción diferente y más desatendida que ganar para donar.
Me parece poco probable que ganar para donar sea la mejor opción para la mayoría de las personas, simplemente por la aburrida razón matemática de que las carreras no relacionadas con la idea de ganar para donar superan ampliamente en número que a las que sí están relacionadas con la idea. Además, una persona exitosa que gane para donar puede apoyar a varias personas que realizan trabajos directos, y también podemos atraer muchas donaciones potenciales de personas que no ganan para donar haciendo un buen trabajo directo.
Sin embargo, hay que tener en cuenta estos dos puntos:
Aclaración (añadida el 12 de julio como resultado de un debate en Facebook): Cuando escribí “ganar para donar como estrategia de marketing”, me refería a que, al hacer marketing, (i) a menudo ilustrábamos los consejos de 80 000 Horas diciendo que pensábamos que ganar para donar era una buena opción para los graduados, comparándola a menudo con el trabajo en organizaciones benéficas; (ii) no nos oponíamos a los periodistas si querían centrarse en ganar para donar. Un artículo que escribí para Oxford Philosophy en 2012 es bastante representativo: Empiezo con la idea general de ocupar puestos influyentes, luego comparo ganar para donar con el trabajo en organizaciones benéficas y más adelante solo menciono la política y la investigación de forma más breve. Nunca fingimos, con fines de marketing, que lo único que nos interesaba era ganar para donar.
Lamento la forma en que presenté la idea de ganar para donar en relación con 80 000 Horas en sus inicios. No advertí lo pegadiza que sería esta idea en comparación con otras ideas de 80 000 Horas, ni la medida en que la gente confundiría a 80 000 Horas con la “promoción de ganar para donar”. Ciertamente, no preví que tendríamos que disuadir activamente a los periodistas (etc.) de que se centraran en la idea de ganar para donar para poder ofrecer al público una representación precisa de nuestras opiniones. Pero —para que quede claro—, no nos propusimos deliberadamente engañar a la gente; lo que lamento es no haber comprendido mejor la forma en que las ideas se difunden y se arraigan.
Otro punto que hay que aclarar es si “ganar para donar” tiene demasiado peso dentro de la comunidad del altruismo eficaz o si lo tiene demasiado para el público en general. Aunque creemos que, en promedio, “ganar para donar” podría ser actualmente una opción sobrevalorada dentro de la comunidad del altruismo eficaz (para personas que serían felices haciendo otras cosas), seguimos creyendo que, en general, fuera de la comunidad del altruismo eficaz, muy pocas personas altruistas consideran “ganar para donar” como una opción de carrera profesional seria.